Legislar en cosa de juristas, y no de populistas

Los peores presagios se han confirmado, como casi siempre cuando se legisla movidos por los titulares de los periódicos, las cosas no salen bien.

Ya está en vigor la Ley Orgánica 10/2022, de 6 de septiembre, de garantía integral de la libertad sexual, periodísticamente conocida como la ley del  «solo si es si».

Tras el revuelo mediático que provocó «la manada» de Pamplona y su delito sexual, muchas voces se levantaron pidiendo sangre, a la comparsa de algún que otro político que aprovechando el ruido quiso coger las nueces, y así, en la sede de la soberanía popular se engendró la ley del «solo es sí», que entre otras cosas modificó el código penal en cuanto a los delitos contra la libertad sexual, haciendo desaparecer el abuso sexual y unificándolo semanticamente con la agresión sexual.

Durante su tramitación parlamentaria algunos locos advirtieron que se rebajaban las penas de algunos delitos, incluso se destipificaban algunas conductas que antes de esta reforma eran punibles y pasaban a ser atípicas…. locos los llamaron.

Muchas nueces debieron coger mientras se agitaba el árbol pues entre los locos que advirtieron se encontraba nada menos el el Consejo General del Poder Judicial. El Consejo emitió en febrero de 2021 un informe preceptivo sobre el anteproyecto de la citada ley en donde ponía de manifiesto que provocaría la revisión a la baja de aquellas condenas en las que se hubieran impuesto penas máximas conforme a la regulación anterior. 

Ante estos locos algune señore diputade, con una técnica jurídica que hoy vemos desacertada manifestó que eso era imposible, recordamos alguna manifestación como: “Cuando se producen avances en los derechos de las mujeres, el único recurso que les queda a los machistas es la propaganda y el activismo machista como el que estamos viendo en este caso para tratar de alimentar el discurso del terror sexual y asustar a las mujeres. Una de las cuestiones que más trabajamos con el Ministerio de Justicia, en este caso con Juan Carlos Campo, que era el ministro en ese momento, fue la reforma del Código Penal que implica la ley. La jurisprudencia es muy clara: cuando las penas impuestas están en los márgenes de las nuevas penas aprobadas, no cabe revisión de esas sentencias”.

Pues bien, hoy tenemos conocimiento de rebajas de condena, que seguramente no sean las primeras, ni las últimas, de momento de de la Audiencia Provincial de Madrid.

  • Un hombre condenado a seis años y nueve meses de prisión por abusos sexuales es puesto en libertad. El tipo de abuso por el que fue condenado con la nueva legislación deviene atípico, las víctimas eran mayores de 16 años y tras la reforma el consentimiento de estos menores no es constitutivo de delito excepto que se preste bajo violencia, intimidación o abuso de superioridad o vulnerabilidad, situaciones que no se recogen en los hechos probados de la sentencia. De los hechos por los que se le condenó solo se mantienen como delitos los que se castigaron con 15 meses de prisión que ya estaban cumplidos.
  • Otro hombre cuya condena fue de seis años de prisión por violación (mínimo vigente para el delito en el momento de la condena) ve reducida su condena a cuatro años (el nuevo mínimo previsto en el código tras la reforma), un mínimo por otro mínimo.
  • Un tercero, condenado a ocho años de cárcel por abuso sexual ve rebajada su condena a seis años que la pena actualmente.

Impulsoras de esta ley como la Ministra Montero, Victoria Rosell, Delegada del Gobierno para la Violencia de Género o Ángela Rodríguez Pam, Secretaria de Estado de Igualdad manifestaron que los locos que advirtieron de esta posibilidad no hacían más que difundir «propaganda machista».

Pues bien, así estamos, ya es grave -a nuestro parecer- que se rebajen las penas de delitos tan graves ya que consideramos que en un estadio de la violencia como el que estamos viviendo no es adecuado rebajar las penas de estos tipos penales, todo lo contrario, creemos que para los delitos sexuales y violentos hay que endurecerlas y eliminar los beneficios penitenciarios, creemos que en este momento es necesario transmitir un mensaje de contundencia penal ante los delitos más graves para atajar en la medida de lo posible la escalada de violencia que estamos viviendo. Pero lo que aún es mas grave es que se rebajen sin querer, por negligencia, por desconocimiento, por soberbia…. 

Podemos admitir – que no consentir – que el legislador intencionadamente rebaje la pena de los delitos con intención de rebajarlos por las circunstancias y motivaciones que estimen oportunos, la competencia legislativa recae en el poder legislativo y sin renunciar al derecho a la sana crítica -intentamos que constructiva- reconocemos completamente esa capacidad. Ahora bien, cuando la rebaja se hace por error…. la cosa cambia, si tenemos legisladores que se han equivocado y provocan que depredadores sexuales salgan a la calle «limpios» de cargos pedimos que asuman sus responsabilidades políticas, tienen una gran responsabilidad que requiere personas capaces, y esta «cagada» no es de personas capaces que se merezcan puestos de máxima responsabilidad por mucho que respetemos la decisión de sus electores, que no duden que los respetamos.

Salvo error en las cifras sólo en 2021 2881 personas fueron condenadas por delitos contra la libertad sexual (491 por agresiones sexuales y 1556 por abusos sexuales), condenas que habrá que revisar, si no todas, unas cuantas. Para ello los presidentes de las Salas de lo Penal de la Audiencia Provincial de Madrid se reúnen en pleno el próximo 25 de noviembre para decidir como capear el temporal, que será de la única forma que pueden capearlo, cumpliendo la ley del «si es si», aunque sea abusando de almax.

Hace muchos años, el Ministerio Corcuera (del PSOE) dimitió por el articulo de «la patada en la puerta», un articulo que aunque desafortunado no provocó los daños que va a producir la ley del «solo si es si». 

Lo último, Doña María Jesús Montero declara que estudiarán las sentencias y el propio texto legal porque no era el objetivo de la ley que pudiera haber rebaja de las penas.

Sra. Montero que no era su intención lo tenemos meridianamente claro, nos lo dejaron bien claro durante los meses de gestación de la ley. Le podemos contar un secreto, que parece que usted no sabe, aunque usted modifique la ley podrá solucionará futuros hechos que se cometan a partir de la futurible modificación, pero el mal no tiene solución, todo lo juzgado antes de que entrara en vigor su esperpento de «si es si» queda impune con su reforma en la medida que han rebajado las penas o lo han destipificado, no hay vuelta atrás..

Por todo ello: Vayase Sr. Sanchez, vayase usted y los responsables de la liberación de depredadores sexuales, sus errores están siendo garrafales.