Ataque a una Mossa d'Esquadra. ¿Impunidad?
Cuando cualquier trabajador tiene un accidente laboral y sufre lesiones, sobre todo si son graves, se investigan las causas y se tratan de remediar.
Cuando en cualquier colectivo se observa un incremento de en los hechos delictivos se toman las medidas necesarias para paliar esa situación, o cuanto menos se intenta, o se aparenta intentar, el ejemplo más claro puede ser la violencia sobre la mujer y la legislación aprobada para su protección, pero hay más casos como la regulación de los delitos de odio.
Hoy conocemos otra tragedia, en esta ocasión en Manresa, y en esta ocasión a una agente de los Mossos. Agresiones a policías con graves consecuencias que no por ser habituales dejan de preocuparnos.
En esta ocasión un delincuente reincidente, con un coche robado al que había falsificado las matrículas, atropello a la compañera de los Mossos y escapó del control.
El autor ha sido finalmente detenido, ¿entrará por una puerta y saldrá por la otra?, pues no, esta afirmación tan repetida es completamente falsa, con casi total seguridad entrará por una puerta y saldrá por la misma.
Vemos todos los días como nuestros políticos, el poder legislativo, nos deja desprotegidos y nos pone en el centro de la diana contra todo tipo de agresiones ocasionadas por todo tipo de delincuentes, vemos a diario como las penas impuestas a los que nos acometen violentamente y nos causan lesiones son verdaderamente ridículas, y también vemos como los jueces (y fiscales) reducen las ya de por si ridículas penas cuando tienen un margen de aplicación.
Los espacios de impunidad llevan años acrecentándose en España, por la dejadez del poder legislativo que no dota de mecanismos legales a los órganos judiciales para aplicar un derecho que mantenga el principio de prevención general, más bien ha cambiado la prevención general por la impunidad general, y así se confirma la creencia de que agredir y matar a un policía sale gratis. Desde luego trasmitiendo esa idea desde los poderes Legislativo y Judicial el delincuente no va a dudar en acometer contra el policía, sin valorar las consecuencias, porque la experiencia le indica que las consecuencias de ese acometimiento siempre compensan.
Hace años que llevamos avisando de esta situación, y queda muy poco tiempo para que en las actuaciones policiales primemos la seguridad del policía, y sea el propio ciudadano el que tenga que “apañárselas solo”, queda poco tiempo para que la potencial víctima pase de ser el policía a ser el ciudadano.
La pasividad de la sociedad ante la situación que estamos viviendo va a tener consecuencias, aquí nada es gratis, mientras tanto deseamos una pronta recuperación a la Mossa herida, y desde Alternativa Sindical de Policía le transmitimos nuestro apoyo y ánimos para sobrellevar la situación.