La organización comercializaba herramientas de phishing y smishing para facilitar fraudes bancarios a terceros delincuentes bajo el modelo “Crime as a Service”
Los investigados blanqueaban los beneficios obtenidos mediante criptomonedas y la adquisición de bienes de lujo
La investigación ha permitido localizar 1,5 millones de euros en criptomonedas y acreditar un perjuicio económico superior a cuatro millones de euros.